|
¿Has conducido tu automóvil hacia algún lugar, usando un sistema de navegación (GPS)? Lo bueno de estos sistemas (tecnología) es que cuando te equivocas y/o cometes un error, ellos se re-calculan y en base a donde
te encuentras, te dan las directrices correctas para que te encarriles de nuevo y puedas llegar a tu destino. El sistema "perdona" tu error y te redirige. No te dice: "Tonto(a), ¿Por qué doblaste ahí cuando te dije que no lo hicieras"?
Muchas veces pasamos demasiado de mucho tiempo culpándonos o castigándonos por lo que creemos o entendemos que hicimos mal, en vez de re-calibrarnos y seguir adelante. Si es que pensamos en vencer nuestras frustraciones y fracasos, tenemos que desarrollar nuestro sistema de navegación en la vida. Este sistema sólo provee dirección y localización. Aunque este sistema no provee combustible, ni poder para virar, ni la habilidad para escoger la dirección a donde quiero ir, es importante, porque si tengo lo anterior y no se dónde estoy parado(a), ¿cómo se que dirección tomar para llegar a mi destino?
Para llegar a tu destino no te puedes quedar estacionado(a) mental y/o emocionalmente en el lugar donde cometiste el error o donde alguien se equivocó. En tiempos de crisis, frustración, desespero, nos tenemos que hacer una pregunta; ¿Es esto una época, o es mi destino final? Porque si es mi destino final, me debo rendir. Pero si la respuesta es que es sólo una época, una temporada, un ciclo en mi vida, entonces debo decidir por resistir, transformar esta temporada y perseverar sabiendo que no es ni durará para siempre.
Todo en la vida funciona en base a ciclos. Los ciclos son como un círculo. En un círculo no se sabe donde éste comienza ni donde termina. Si estás en el ciclo de salud, gozo, prosperidad, disfrutalo pero recuerda que hay un tiempo para todo. No te conviertas en un idealista pensando que este ciclo durará para siempre, o que no será nunca amenazado por alguna tempestad. Pero si estás en el ciclo del dolor y la afilicción, mantén tu esperanza porque éste tendrá un final y vendrá un ciclo mejor. Recuerda donde estás, que es sólo una temporada, no es tu destino final. Hoy donde quiera que estés, levanta tu ánimo, levanta tus manos y da Gracias, no te lamentes por lo que has perdido, tampoco por lo que te falta, sino que haz un inventario de todo lo que tienes y verás que la balanza se inclina a tu favor. Bendiciones. |